LA RUTA DEL FERROCARRIL AL CURARAY

El recuerdo del sonido del tren partiendo o llegando a la estación, de las navajas que resultaban después de colocar un clavo en las rieles, de las competencias que atrevidos hombres hacían con el tren tomando un diferente trayecto, quedan sólo en la mente de nuestros ancianos abuelos y que a través de sus relatos despiertan esa curiosidad que nos llevó a intentar conocer parte de la Ruta del Ferrocarril del Curaray.


Antes de partir trazamos la ruta guiándonos por la línea que se marca en medio de la ladera y que se distingue desde el otro lado del Valle, desde Patate, desde donde Israel, Adrián, y Miguel partimos a las 11H30 en bus hasta Ambabaquí. Iniciamos la caminata a las 11H40 desde una de las calles de este pueblito, que luego al averiguar, constituía la vía que buscábamos. Existe gente que afirma el paso del ferrocarril por el lugar pero que tal vez no llegó a conocerlo, por otro lado sentir la emoción que transmiten humildes hombres al preguntarles por el tren es muy inquietante, hechos que alimentaron más nuestra razón de conocer la ruta.



Buscábamos con mucha ilusión algún indicio que demostrara ante nuestros ojos la existencia de la famosa vía férrea, un puente y un túnel lo constataron, sin duda habían sido construidos para dar paso a la gigantesca máquina. Seguimos con la caminata recorriendo lo que algún momento tembló con el paso de la pesada locomotora. La erosión o tal vez el famoso terremoto de 1949 tenía cubierto gran parte de la ruta como si la montaña quisiera recuperar su forma después del trabajo del hombre, el camino era reducido a un simple chaquiñán.













De alguna parte llegó a mis manos el texto de un documento publicado por la FLACSO de H. Ibarra el quinto capítulo contiene:


“Capítulo V. FERROCARRIL. COMERCIANTES, INDUSTRIALES Y TRABAJADORES

(…)El frustrado Ferrocarril al Curaray, que partía de Ambato, se inició su construcción en 1913 y llegó a Pelileo en 1918. Su construcción corresponde a una "fiebre" ferrocarrilera que se desata en el país por construir vías férreas hacia la Amazonia. (…)

Los proyectos de líneas férreas hacia la Amazonia, estaban atravesados por intereses regionales que buscaban establecer salidas privilegiadas desde la Sierra hacia el oriente. Era evidente la intención de establecer ejes transversales que partiendo de un puerto costeño, lleguen a terminales ubicados en ríos navegables del oriente. Si la explotación del caucho desató estos proyectos de ferrocarril, su crisis después de 1910, fueron haciendo cada vez más remota su construcción. Por este motivo, el ferrocarril que salía de Ambato a la región "imaginarla", llegó a duras penas a Pelileo, cubriendo un trayecto de 34 Km. El trazado de esta línea férrea, cruzaba La Viña, San Francisco, El Obraje, siguiendo el curso del rio Ambato y el Patate, para terminar en Pelileo. El que se eligiera el curso cercano a los ríos fue por influencia de hacendados que se encontraban situados en los márgenes del rio Patate. Pero no debe olvidarse que los Salasacas, eran opuestos al cruce de alguna vía de comunicación por sus territorios y que sólo a fines de la década del veinte fue doblegada su resistencia, cuando se construyó el camino Ambato-Pelileo. Por esto, una vía alternativa a la que eligió el ferrocarril, hubiera significado el ineludible paso de la vía por territorio Salasaca.
Este ferrocarril, estaba condicionado por los ciclos agrícolas para su funcionamiento. En temporadas de cosechas, se movilizaba tres veces a la semana y normalmente dos viajes por semana. La piedra obtenida en las minas de Pishilata, era uno de los productos en constante transporte. En el año de 1923, se transportaron 1.217 Tons. de carga frente a 7.012 Tons. de piedra. Hasta los años treinta, operó este ferrocarril, ya desechada la idea de llegar al oriente, y finalmente los rieles fueron levantados en 1939, cuando su funcionamiento entró en decadencia por la competencia de los camiones. (…)”



Tal vez la historia de muchos pueblos y del Ecuador entero habría sido distinta si la ruta de este ferrocarril hubiera alcanzado su final propósito, el destino fue éste, hoy sólo es el recuerdo de nuestros abuelos y una línea en medio de la montaña.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Los pesimos gobiernos de nuestro pais nunca permitieron el progreso.....sino otra hubise sido la historia del Ecuador del Alma

Anónimo dijo...

No he visto este post, es más ni he sabido que se han ido por ahí, esta bueno. Alguna vez estuve perdido por ahí.
¡Buena guambras!

Edú

jaime paez dijo...

Es deber de todo buen Ecuatoriano nombrar las bondades del ferrocarril este debe ir de la mano de un gran Gobierno, felcito a autor de este trabajo, jamas pierdan las esperanzas

A la distancia un fuerte apreton de manos Ferroviarias

Ing. Jaime Paez...

Consultor Historiador y Autodidacta Ferroviario

0993810149